Es fácil entender por qué la lectura es tan importante para nuestros hijos. Lo difícil es hacer que esta actividad sea divertida día tras día.
No solo es importante exponer a nuestros pequeños a la lectura, si no también ayudarles a desarrollar el amor por la misma.
Aquí te compartimos algunos de nuestros consejos favoritos para hacer la hora de la lectura lo más divertida posible.
- Escoge libros de acuerdo al interés: A los niños les gusta leer sobre lo que a ellos les interesa. Si a tu niño o niña le encantan los animales, busca libros sobre animales. Ellos disfrutarán esos libros mucho más que otros.
- Utiliza libros interactivos: Los niños aprenden mejor mientras juegan. Busca libros con elementos divertidos para ver, tocar, y escuchar. Algunos de los libros más interesantes incluyen páginas con texturas, piezas que se levantan o giran, sonidos grabados, etc.
- Elimina distracciones: Si estas con un niño pequeño, ponlo en tus piernas. Si estás con un niño más grande, siéntate junto a él en el sofá o en el suelo y asegurate de que esté enfocado contigo en el libro. Por las noches, apaga las luces principales y lee con una luz dirigida para que el enfoque del niño sea en el cuento.
- Sigue la lectura con tu dedo: Los niños mayores de 4 años ya pueden empezar a indicar y reconocer los sonidos, y asociarlos con las letras.
- Busca libros con rimas: Especialmente para un niño que está comenzando a leer, esto lo ayuda con la memoria y la fonética además de identificar correlaciones entre palabras similares.
- Encuentra libros que los hagan reír. Busca libros con humor que sean divertidos de leer y que dejen a tus niños con una sonrisa al llegar a la página final. ¡Querrán volver al principio y leerlos de nuevo!
- Busca libros musicales: Ya sean libros basados en canciones populares, libros que estén acompañados de música o videos animados basados en libros con la letra a seguir. A los niños les encantará cantar las canciones y se les facilitará más la lectura.
- Sumérgete en la historia: Ponte de pie y actúa las escenas, imita las voces de los personajes, utiliza accesorios para darle vida a los cuentos. Así la lectura se convierte en juego y es más divertida.
No te preocupes si tu niño quiere leer el mismo libro 20 veces seguidas. A los chiquitos les encanta la repetición y van aprendiendo a hacer la correlación entre lo memorizado y las palabras en el texto.
Recuerda que si tú estás disfrutando de la actividad, seguro también la estarán disfrutando tus niños. ¡Diviertete y veras que ellos lo hacen también! Es así como el amor a los libros crecerá día a día.

Tomado de:http://serpadres.es



