“Imposible”, “no me hace caso”, “en el cole la profe dice que sigue instrucciones perfectamente pero en casa ni una sola” “¿límites? Ya no sé qué hacer”…Si te suenan algunas de estas frases te interesará saber por qué es tran complicado poner límites:
Uno de los temas más tratados en las consultas y que nos dan mayores quebraderos de cabeza a los padres es ¿cómo poner límites?¿Dónde está el equilibro entre ser rígido y al mismo tiempo educarles sin necesidad de hacerles sufrir? ¿Cómo se consigue poner límites sin que pierdan confianza los niños?
Poner límites implica dos cosas. Como padre te confronta con la idea de negarle a tu niño su deseo, implica algo que le genera frustración. Y muchas veces no sabemos cómo responder cuando el otro se molesta con nosotros cuando le decimos un no. Ningún padre quiere ver a su hijo sufrir y menos ser él el causante de su sufrimiento. Por otro lado implica dejar de lado tu propio deseo como padre: el deseo de darle todo a tu hijo y ser así el mejor de los padres.
Por estas razones podemos empezar a temer decir que no y poco a poco dejar de ejercer como figura de autoridad frente al niño, la cual es un rol fundamental en el proceso de crianza.
Y si cuesta tanto, ¿por qué seguimos insistiendo en la importancia de los límites? Es de vital importancia como padres hacer esta tarea. Estas son las cuatro funciones principales:
- LE DAN SEGURIDAD:Los límites marcan una línea real o imaginaria que indica al niño hasta dónde puede llegar y le permite construir un marco de acción dentro del cual él se siente protegido.
- LE PERMITEN ANTICIPAR LO QUE VA A SUCEDER: Los límitesson las normas, los lineamientos, e incluso las rutinas y horarios del día a día que dan estructura a la vida del niño, le permiten ordenarse y le dan la sensación de que tiene cierto control sobre lo que sucede a su alrededor.
- LE MUESTRAN QUE SUS DESEOS NO SON ÓRDENES y que losotros también tienen deseos y es importante aprender a convivir con ellos.
- LE PERMITEN CONSTRUIR QUIÉN ES. Esta es la función más importante de los límites, a lo largo de la vida y aunque parezca un poco extraño, los límites ayudan al niño a saber que es diferente a sus padres, que sus deseos no son iguales a los de estos, lo que le va a permitir entonces descubrir cuáles son los suyos, en pocas palabras quién es él.
El objetivo final del límite no es que el niño obedezca, sino que pueda construir una identidad propia, crecer y desarrollarse como una persona independiente, responsable y respetuosa, que pueda funcionar dentro de una comunidad.
Tomado de: http://padres.es




estoy de acuerdo con eso de los limites…. El problema es lograr enseñarlos, el mio tiene 1 año y medio y no hace caso a lo q le digo… se cree adulto, pero es cierto q se comportan mucho mejor con cualquiera menos con os padres…. Felicidades por tan buen blog
Hola Jess es cierto tamb tengo un bebito de 14 meses y al igual que el tuyo no hace ningun tipo de caso aunque es normal en esta etapa que ellos se comporten de esa manera por no tener todavia un conocimiento completo de lo que es el respeto…muchas gracias por comentar y este blog esta hecho y pensado para madres como tu asi q no dejes de visitarnos y te sera de gran ayuda…Saludos cordiales
Muy buen blog, acabo de descubrirlo!!….Es muy interesante el artículo pero todos los nenes no son iguales en cuanto a carácter y docilidad, la mía por ejemplo, con solo 20 meses ya me quiere gobernar y ni decir de hacer caso pues he llegado a pensar que el nombre que le puse no funciona jajajaja….pero aún así mis dos hijas Esmeralda(20m) y Rubí(9) son la razón de mi vida. Para ser madre hay que pasar por todo esto…Sludos
Hoa creo que estas en lo cierto pues el mio tampoco responde por su nombre jajajja 😉 y es bien dominante también pero creo que es típico de ellos y de la edad, sobretodo. Espero sigas visitando el blog y comentando..Me alegro que sea de tu agarado.
Saludos 🙂